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¡Me urge ver el Sol y no sólo desde mi ventana!

Y es así como con la entrada de la primavera comienza a resurgir dentro de mi la necesidad de respirar un aire diferente, de ver salir el sol desde un sitio más paradisiaco que mi ventana y al igual que resurgen esas ganas, nuevas dudas me invaden: - ¿Tengo el cuerpo que quiero para el verano?

- ¿Cómo voy a conseguirlo en tan poco tiempo?

- Pero, aún más importante, ¿Cómo no perder lo ganado?


En este blog me enfocaré en este último punto, cómo lograr pasar unas vacaciones y mantenerme en forma, o lo que es igual: ¿Cómo tener unas vacaciones saludables (alineadas a mi objetivo) y no morir en el intento?



Para este capítulo del mes, me apoyaré en uno de los momentos laborales/escolares más difíciles que he tenido, la preparación de el examen MIR (para los que no sepan es el examen que se realiza para entrar a la especialidad en Medicina en España).


Bueno para ponerlos un poco en contexto sobre lo extenuante de esta actividad les haré el resumen de uno de mis días durante los 7 meses de preparación (y hay gente que estudia más años para este examen):

-Despertar 07:00 hrs

-Desayuno 07:00-07:30

-Estudio 07:30-15:00

-Comida 15:00-15:30

-Estudio 15:30-16:10

-Pausa para Ejercicio 16:30-17:30

-Vuelta a casa para Bañarme y Salir rumbo a clases 17:30-18:00

-Clase de 19:00-22:00

-Cena 22:00-22:30

-Vivir un poco 22:30-23:00

-Dormir 23:00


Y así durante 7 meses por 6 días de la semana fue mi vida, estudiando un aproximado de 10 hrs. al día, todos mis esfuerzos enfocados en una sólo actividad que me iba a dar un resultado incierto (altamente dependiente de estudio, más no garantizado, ya que hay más variables de por medio).


Como bien podrán imaginarse a lo largo de los días/meses, el desempeño y la motivación comienzan a bajar, por más entusiasmo que te genere un tema tus ojos se niegan a fijar la vista en el texto, tu cuello comienza a pedir ayuda por estar todo el día encorvado y por más temprano que te acuestes ninguna noche se vuelve reparadora.


Justo en este punto previamente descrito, la academia que me preparó (con amplia experiencia en estudio de alto rendimiento) sabía que era momento de “UN DESCANSO”, pero claro mis nervios saltaron aún más, si bien mi cuerpo estaba MUY FELIZ de oír esto mi cabeza gritaba “PERO ¿Y TODO LO QUE VAMOS A DEJAR DE ESTUDIAR EN ESTE TIEMPO? ¿QUIÉN ME LO VA A REPONER” y peor aún “SE ME VA A OLVIDAR TODO”?


Fue de esta manera que me enfrenté por primera ocasión al MIEDO AL DESCANSO/VACACIONAL.


Sin embargo y a pesar del miedo algo dentro de mi decía “Tranquilo, lo necesitas” al igual que Pau, que pobre vaya que toleró un monstruo dentro de casa todos esos meses.


Entonces después de varios días pensando en TODO lo que perdería, sucumbí y comencé a planear una pausa de 1 semana.


Esta semana la pasamos en Valencia, alquilamos una habitación a lado del mar, planeamos un par de actividades deportivas recreativas (Wind Surf, actividad para la que somos sorprendentemente malos jajaja…), decidimos despertar toda esa semana sin alarma y comimos todo lo que quisimos y donde quisimos (siempre alineado a nuestros gustos, que si ya nos conoces sabrás que son “libre de conservadores, con el menor proceso posible y los más natural posible” eso si de la mano de un buen postre, si no ¿para qué son las vacaciones?).


Y hasta aquí tu pensarás….. -Este ya se desvío del tema y sólo me quería presumir sus vacaciones-


Y si, algo hay de ello, ya que en realidad el miedo del que estábamos hablando se disipo al regreso, y ¿cómo ocurrió esto?


Te cuento……


Justo al regreso y con todo el nervio de recuperar lo que había dejado de leer, me di cuenta de que al sentarme a estudiar mi mente lograba centrarse de manera más rápida, lograba suprimir ese ruido mental de manera más eficiente, las páginas pasaban solas, los conceptos se fijaban más rápido y lo mejor de todo es que no había olvidado nada, todo lo contrario en esta semana todo el conocimiento se había logrado meter en el cajón mental correspondiente.


Fue así como entendí, que toda maquinaria y/o proceso necesita un tiempo de re-ajuste o descanso, donde salirse de la rutina le permita reparar el daño, asimilar lo trabajado y volver con entusiasmo. Ya que un atardecer se ve mejor sentado en la playa de cara al Sol que sentado en este astro.


Y bueno a continuación podría abrumarte con toda la fisiología detrás del descanso tanto físico como mental, sin embargo, pasaré a un apartado más útil para ti, dejando una serie de acciones que aprendí a tomar para tener unas vacaciones más “saludables” o mejor dicho REPARADORAS:


  1. Aléjate de lo habitual: Permite que tu mente y cuerpo tengan un respiro de ese estrés constante (laboral) y de la monotonía, para que seas capaz de aclarar tus ideas y enfocar los esfuerzos al regreso.

  2. Conoce lugares diferentes: No tienes que volar al otro lado del mundo para cumplir esta premisa, incluso dentro de tu misma ciudad habrá algún museo, parque o espectáculo que no hayas visto. Ya que nutrir tu mente es igual de importante que nutrir tu cuerpo.

  3. Al momento de comer NO TE JUZGUES: Intenta identificar los elementos presentes en tus platos para que logres cumplir esos antojos de manera balanceada y si esto último no es posible, simplemente disfruta, recuerda -LAS VACACIONES NO SON ETERNAS”. (también te darás cuenta como tu cuerpo lo agradece y construye en ese tiempo lo que tanto habías buscado)

  4. Muévete: Poco, mucho, al despertar, durante el día, pero muévete. Tu cuerpo es un sistema diseñado para encontrarse en movimiento, si bien te aconsejo que te alejes de una rutina estricta de ejercicio ya que de eso se trata este blog (hacer cosas que te relajen y diferentes), mantenerte en movimiento te permitirá reparar tu cuerpo y hacer un flush físico de todo el estrés al cual se ve sometido, ya sea con unos saludos al Sol, contratar una clase de Padel Surf o caminar por un parque, permite que tu cuerpo tenga contacto con un movimiento natural y constante.

  5. Observa y Aprende: Durante los periodos de descanso haz una pausa para observar las necesidades de tu cuerpo (dormir más, comer diferente, respirar aire limpio…) y aprende de ellas, identifica como y donde se sienten esas necesidades para que en un futuro puedas atenderlas. También aprende de aquellas personas que encuentras en estos espacios diferentes tal vez ellos tengan la respuesta que te hacía falta o sean la inspiración para hacer las cosas diferentes y ¿quién sabe? Tal vez MEJORES.


De esta manera hemos llegado al final de este blog, donde todo se resume en: ALÉJATE DE LO HABITUAL - DESCANSA - DISFRUTA y OBSERVA COMO TU CUERPO Y MENTE RESPONDEN DE MEJOR MANERA TRAS UNA BUENA PAUSA.


Si tienes dudas de como llevarlo a la práctica, te dejo el link al video de nuestras últimas vacaciones en Oaxaca un estado maravilloso de la República Mexicana.

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